El deterioro del valor de los activos aparece sin avisar en muchas empresas, y casi siempre las sorprende tarde, cuando una auditoría revela que el balance cuenta una historia distinta de la realidad. El problema no se ve.
Mientras tanto, la máquina, el vehículo o el edificio siguen figurando por un monto que ya no refleja su utilidad.
Hoy, los cambios tecnológicos, la volatilidad de las tasas de interés y los giros bruscos del mercado hacen que un bien pierda capacidad de generar ingresos mucho antes del plazo previsto en su depreciación contable. Por eso, confiar en el valor histórico equivale a mirar por el espejo retrovisor.
Además, un balance inflado no es un asunto menor. Los bancos, los inversionistas y los socios toman decisiones con esas cifras, de modo que un activo sobrevalorado distorsiona créditos, dividendos y planes de inversión. Una cifra errada arrastra otras.
En 2003, la entonces Superintendencia de Valores y Seguros (SVS) emitió la Circular N.º 150 e instruyó a las sociedades inscritas a evaluar posibles pérdidas de valor en sus activos. La comunicación remitía a la NIC 36 cuando no existía una norma técnica local específica. Hoy, la norma de la Fundación IFRS establece los criterios para medir y reconocer estas pérdidas.
Qué establece la NIC 36 sobre el deterioro del valor de los activos
La NIC 36 indica que una empresa debe reconocer una pérdida cuando el importe en libros de un activo supera su importe recuperable.
El objetivo es evitar que los estados financieros presenten bienes por encima del valor que la organización espera recuperar mediante su uso o venta.
Antes de evaluar un bien, distingue estos tres conceptos:
- Importe en libros: valor registrado en el balance después de descontar la depreciación o amortización acumulada y las pérdidas por deterioro reconocidas anteriormente.
- Importe recuperable: mayor valor entre el valor razonable menos los costos de disposición y el valor en uso.
- Pérdida por deterioro: diferencia entre el importe en libros y el importe recuperable cuando el primero supera al segundo.
El valor razonable menos los costos de disposición representa el importe que la empresa obtendría al vender el bien, descontando los gastos asociados con la operación. El valor en uso, por su parte, corresponde al valor presente de los flujos de efectivo futuros que el activo generará durante su utilización, según su estado actual.
Qué situaciones provocan una pérdida por deterioro
La NIC 36 exige evaluar, al cierre de cada periodo sobre el que se informa, si existen indicios de que un activo ha perdido valor. Las causas pueden surgir dentro de la organización o responder a cambios externos.
Las causas pueden ser internas o externas. Entre las situaciones que debes vigilar figuran:
- Cambios del mercado: una caída importante del precio de un bien o un aumento de las tasas de interés que afecte el cálculo del valor en uso.
- Daños físicos: averías, deterioro de instalaciones o pérdida de capacidad operativa.
- Obsolescencia tecnológica: equipos que quedan rezagados frente a nuevas soluciones y pierden rentabilidad.
- Menor rendimiento económico: máquinas que generan menos ingresos o flujos de efectivo que los previstos.
- Cambios operativos: cierre de una planta, reestructuración o interrupción de una línea de producción.
Cuando identifiques alguno de estos indicios, reúne antecedentes sobre el estado del bien, sus costos de mantención, su utilización y sus perspectivas económicas.
Una auditoría de activo fijo ayuda a contrastar los registros contables con la existencia física y las condiciones de los bienes.
Para fundamentar el cálculo, la valoración de activos fijos aporta antecedentes sobre el valor económico de los bienes mediante metodologías de mercado, costos o ingresos, según las características del activo y el propósito del estudio.
Cómo afecta a los estados financieros
Cuando el importe recuperable queda por debajo del saldo contable, la empresa reduce el valor del activo y reconoce la pérdida en resultados, salvo que corresponda aplicar el tratamiento de una disminución por revaluación previsto en otra norma IFRS.
El ajuste modifica el resultado contable. La pérdida disminuye el resultado del periodo y, por esa vía, afecta las utilidades acumuladas. Sin embargo, el reconocimiento contable no supone por sí mismo una salida inmediata de efectivo.
| Elemento financiero | Efecto del deterioro |
| Balance general | Disminuye el importe en libros del activo. |
| Estado de resultados | Registra la pérdida del periodo. |
| Patrimonio | El menor resultado afecta las utilidades acumuladas. |
| Depreciación futura | Se calcula sobre el importe ajustado y la vida útil restante. |
La empresa debe evaluar el deterioro de los activos al cierre de cada periodo cuando existan indicios de pérdida de valor.
Sin embargo, la NIC 36 exige una prueba anual para el fondo de comercio, los intangibles con vida útil indefinida y los intangibles que aún no estén disponibles para su uso.
En periodos posteriores, la empresa debe evaluar una posible reversión cuando cambien favorablemente las estimaciones que sustentaron una pérdida anterior. Esta regla no aplica al fondo de comercio, cuyas pérdidas por deterioro nunca se revierten.
Para los demás activos, el importe ajustado no debe superar el saldo que habrían presentado sin la pérdida previa, descontando la depreciación o amortización correspondiente.
Cómo mantener actualizados los registros de tus activos
La evaluación contable necesita información sobre los bienes que posee la empresa, su ubicación, estado, utilización y valor registrado. Si esos datos están desactualizados, el análisis parte de antecedentes incompletos.
Para ello, considera estas acciones:
- Levantamiento de activos fijos: verifica la existencia y las características de cada bien.
- Rotación de activos fijos: identifica posibles problemas de utilización o rendimiento.
- Control de activos fijos: contrasta el inventario físico con los registros contables e identifica diferencias patrimoniales.
Al mantener esos antecedentes actualizados, tu equipo cuenta con información para evaluar el estado de los bienes y fundamentar los ajustes que correspondan.
Revisa el valor de tus bienes con apoyo especializado
La NIC 36 requiere que los activos sujetos a esta norma no figuren en los estados financieros por importes superiores a sus valores recuperables.
Cumplir este criterio requiere identificar indicios de pérdida, calcular los importes correspondientes y documentar los fundamentos de cada ajuste.
En Taxo realizamos servicios de valoración, levantamiento y conciliación de activos fijos para empresas que necesitan contrastar sus registros patrimoniales con la situación de sus bienes. Estos trabajos aportan antecedentes para la revisión contable y la preparación de tus auditorías.
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